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Artículos archivados en esta categoría


  General, Libros, Mass MediaDVDCano :: 28.08.2007 @ 10.04

Ha muerto el muy canalla. Umbral escribía bien, alguna de sus novelas, con clara apariencia autobiográfica, son el más crudo relato de la España de la dictadura franquista. Su libro de poesía desgarrada, dedicada a su hijo muerto, ‘Mortal y rosa’, hiela la sangre en ocasiones. Pero donde más brilló Pacoumbral fue en el columnismo. Su ‘Spleen en Madrid’ de El País en los ochenta, o su columna en la última de ‘El Mundo’ fueron una lección diaria de libertad, a la vez que un ejemplo de buena literatura.

Lo que más admirable me pareció siempre es su exquisito estilo. Una época en que estaba yo metido en un proyecto para hacer el diario digital en CD-rom, antes de la popularización de Internet, tuve que colaborar en digitalizar alguna edición completa de varios diarios españoles, las principales cabeceras de nuestro país. A veces picaba textos y en otras simplemente dictaba para que escribiera otra persona. En cualquiera de los casos, los artículos de Umbral eran de lo más sencillo, tanto que apenas hacía falta dictar los puntos y las comas, porque su dominio del lenguaje le llevaba a ponerlos siempre en el sitio adecuado, una de las cosas más dificiles en el noble arte de juntar letras. Era una gozada copiar sus párrafos, llenos de ritmo, compuestos a la perfección. Posiblemente junto a Vargas Llosa una de las plumas que mejor trataron nuestro idioma.

Y luego está esa época de los inicios en el diario de PRISA, en que siempre pensé estaba caricaturizando a los medios, con esas columnas llenas de citas personales, plagadas de negritas, con decenas de nombres y apodos, a veces ininteligible por quien no estaba en la pomada de los personajes destacados en la sociedad de los primeros años de la transición. Su columna era, de alguna forma, un reflejo de la tendencia habida en los medios a retratarse a sí mismos de forma difusa, prestando atención a los de su propia clase, como si fueran asuntos del interés general. La columna de Umbral rezumaba libertad y fue un espejo perfecto para mirar nuestro entorno.

El Umbral más polemista no tenía límites a veces, y le gustaba epatar, llamar la atención, hacerse notar como el que más. Ya fuera con una bufanda enrollada a su cuello en pleno mes de agosto, o poniendo en un aprieto a Milá con aquel “yo he venido a hablar de mi libro”, que recordamos como si fuera ayer. También en eso hizo siempre lo que quiso, aunque realmente no creo que hubiera necesitado reclamar más atención de la que su pluma merecía de por sí.

Las columnas quedan más en el recuerdo que en las estanterías, por lo que en esta hora de su muerte me permitiré recomendar una de sus novelas, para quien se haya perdido al Francisco Umbral literato y se haya quedado en su figura polémica y libertaria. En ‘Madrid, 1940′, Umbral hace un relato en primera persona que deja al lector con la duda de hasta que punto ese protagonista es el propio escritor o no. Contemporáneo y cercano a su propia historia, supongo que el personaje tiene parte de realidad y otra de pura ficción, pero sea como sea resulta impactante la primera persona en la que está escrito, siendo algunas de las actitudes del mismo cuando menos cuestionables. El relato de esa novela va atrapando, nos sumerge en la atmósfera del momento, y al final terminamos renunciando a enjuiciar las actitudes y asumiendo la compleja condición humana, que nos lleva a veces a ser villanos, tanto como en otras ocasiones somos capaces de parecer auténticos héroes. Es un buen momento para recuperar la obra de Umbral, y disfrutar de ella.

  Crítica, Diseño, LibrosDVDCano :: 23.04.2007 @ 12.41

Imagen producto: Iconos del diseño: El siglo XXIconos del diseño: El siglo XX

4 estrellas4 estrellas4 estrellas4 estrellas4 estrellas

Dado que hoy es Sant Jordi y la tradición marca que se regale un libro y una rosa, voy a comentar un trabajo que se dedica a reunir más de ochenta grandes diseños industriales del siglo XX. Todo tipo de objetos, desde el más sencillo, barato y común hasta objetos casi de culto, unidades limitadas fabricadas por encargo. El libro se llama Iconos del diseño: El siglo XX (Icons Of Design: The 20th Century), y está editado en castellano por Electa (183 páginas, encuadernación rústica).

Un grupo de expertos, bajo la dirección del especialista alemán Volker Albus, el holandés Reyer Kras y el británico Jonathan M. Woodham, se encargan de seleccionar lo más destacado del diseño industrial en el pasado siglo. Según Reyes Kras:

(Los objetos elegidos) ejercen de máquinas del tiempo y se les considera reflejos, auténticos iconos, que simbolizan las gentes y culturas que los crearon.

Hay mayoría de diseños alemanes y nórdicos. Digamos que el norte de Europa representaría la excelencia de la ingeniería e Italia la elegancia en el diseño. En la lista, objetos sencillos como un CD, un boli Bic, el Lego, la Barbie, un Zippo, el Tupperware o la botella de la Coca-Cola. Otros cuyo uso está igualmente extendido, al ser accesibles a amplias capas de población, aunque su uso y tenencia ya indica un cierto marchamo de categoría social, como serían el reloj Swatch, la cafetera Bigaita, la radio Volksempfängen (todo un avance en 1933), la tele o el móvil Motorola. E incluso hay diseños de auténtico lujo, como la histórica silla Hill House, diseñada por Mackintosh a principios de siglo (1902) o las dos Harley Davidson (1969) creadas para el filme Easy Rider.

Entre los diseñadores que repiten con más obras están Raymond Loewy (nacido en Francia, pero toda su carrera la desarrollo en USA), Alessandro Mendini, Ettore Sottsas (italianos estos dos últimos) y Philippe Starck (francés).

Decir que la propia Internet está contemplada como tal invento, siendo posiblemente el que más cambió el mundo contemporáneo. Este volúmen dedica dos páginas a cada diseño, lo cual lo hace ligero y válido tanto como libro de consulta como de lectura.

Aprovechando esta nota me gustaría dedicar una serie de notas a aquellos diseños con los que me identifico de alguna forma, los que me parecen más definitorios de los cambios que obraron en la sociedad durante el siglo XX.

[ Esta anotación no es un contenido publicitario ] [ Con información de el periódico ]

  Crítica, LibrosDVDCano :: 25.09.2005 @ 13.47

Imagen producto: Shadowplay: The Hidden Beliefs and Coded Politics of William Shakespeare - Clares AsquithShadowplay: The Hidden Beliefs and Coded Politics of William Shakespeare - Clares Asquith

Ahora resulta que el dramaturgo inglés tenía ideas subversivas.

El libro de esta reseña, obra de Clares Asquith, erudita escritora especialista en la obra de William Shakespeare (Stratford-upon-Avon, 1564-1616), plantea la teoría de que el escritor era “un subversivo político que escribió su obra para expresar mensajes prohibidos durante el reinado de Isabel I”. El título del volúmen ya lo dice todo «Shadowplay. The Hidden Beliefs and Coded Politics of William Shakespeare», algo así como «El juego de las sombras. Las creencias secretas y la política en código de William Shakespeare».

Se dice que este libro puede cambiar la imagen que expertos e historiadores tienen de la obra de Shakespeare, ya que haciendo caso de la tesis planteada, el dramaturgo no era sólo un ambicioso creador de piezas teatrales, “sino un pensador con ideas políticas revolucionarias”. Las piezas teatrales y poemas de Shakespeare serían una red de rompecabezas que darían pistas sobre sus fuertes creencias católicas y su temor al futuro político de Inglaterra. Según el nuevo libro, como resultado de la Resistencia Católica del período isabelino, que había comenzado pocos años antes de que Shakespeare comenzara a escribir, el dramaturgo inglés “desarrolló su propio código secreto de palabras, un sistema subversivo de comunicación, desarrollado aún más en sus obras teatrales”.

El planteamiento es interesante y revela aspectos como porque Titus Andronicus es tan absolutamente sangriento y perverso, o la razón de la aparente ‘desaparición’ del escritor durante siete años, entre la finalización de sus estudios en Stratford y su boda con Anne Hathaway.

Para el historiador de Cambridge John Guy:

“Solo con que la mitad de los argumentos de Clare Asquith fueran correctos, estaríamos ante el libro más visceral, desafiante e imprescindible sobre Shakespeare que hayamos tenido en los últimos veinte años”.

La obra es digamos ‘revisionista’, pero plantea una visión bastante apasionante sobre una de las mayores figuras de la literatura mundial.

  Crítica, Libros, Tecnología e InternetJoseba :: 20.08.2005 @ 02.01

Imagen producto: Criptonomicón - Neal StephensonCriptonomicón - Neal Stephenson

Hola a todos!!!

Acabo de semi regresar de vacaciones y os voy a recomendar el libro (trilogía) que me acabo de leer, en estos calurosos y soleados días en los que no hay nada que hacer.

El título del libro es Criptonomicón, de Neal Stephenson, escrito en el año 1999. Considerada como el mejor exponente de la literatura “ciberpunk” y libro de culto de la cultura “hacker”, el autor aprovecha la historia de dos personajes de la misma familia (abuelo y nieto) en diferentes épocas (uno genio de las matemáticas experto en criptoanálisis en la segunda guerra mundial, otro hacker y empresario de tecnología de Internet en la época actual), para introducir y desarrollar temas tan importantes como la criptografía, la ética de la tecnología de la información, la relación entre tecnología y altas finanzas en el mercado asiático o la época dorada de Silicon valley en la era .com

Además del ágil estilo narrativo adoptado, y de un inteligente y adictivo guión, el libro destaca por sus disertaciones, algunas de ellas absolutamente geniales, como la modelización matemática de la relación entre rendimiento en el trabajo y grado de “calentura”, o la explicación de complejos sistemas de encriptación a través del funcionamiento de la cadena de la rueda de una bicicleta.

Si te interesa la economía, la ciencia de la información, la criptografía o simplemente la curiosidad, es un libro absolutamente recomendable. En el resto de los casos…..también.

PD: Ahora mismo el libro está disponible en castellano en 3 volúmenes en edición de bolsillo a 5 € cada uno.

  Crítica, LibrosDVDCano :: 03.08.2005 @ 15.46

Imagen producto: Cuentos para pensar - Jorge BucayCuentos para pensar - Jorge Bucay

3 estrellas3 estrellas3 estrellas3 estrellas3 estrellas

Con un estilo más de ‘ingeniero’ que de literato, algo que a mi me deja frío e insatisfecho tras una agradable lectura, Jorge Bucay publica su segundo libro de cuentos, tras alcanzar notable éxito con los cuentos ancestrales en Déjame que te cuente, cuentos que exploraban un mundo mágico. En esta ocasión este médico argentino, psiquiatra y psicoterapeuta gestáltico, se decide a contar cuentos de su propia cosecha, la mayoría, aunque otros son transposiciones de cuentos escuchados de terceros, o incluso la adaptación de un poema tibetano (del monje Rimpoché), que es de los cuentos que más me han gustado. En realidad son cuentos con moraleja, tipo fábulas de Esopo, aunque no hay un enfoque común entre ellos, como si hubiera compuesto un volumen con retales, apuntes u ocurrencias.

Como psiquiatra que es, hace un prologo analítico, donde aborda las ‘tres verdades’ del ser humano. A mi es lo que más me ha interesado del libro, la verdad. La primera de esas verdades es: Lo que es, es.

La realidad no es como a mi me convendría que fuera.
No es como debería de ser.
No es como me dijeron que iba a ser.
No es como fue.
No es como será mañana.
La realidad de mi afuera es como es.

Con sus dos derivaciones: Yo soy quien soy.

Yo no soy quien quisiera ser.
No soy el que debería ser.
No soy el que mi mamá quería que fuese.
Ni siquiera soy el que fui.
Yo soy quien soy.

Y: Tú… eres quien eres.

Tú no eres quien yo necesito que seas.
Tú no eres el que fuiste.
Tu no eres como a mi me conviene.
Tu no eres como yo quiero.
Tu eres como eres.

La segunda ‘verdad’ es: Nada que sea bueno es gratis. Y la tercera: Nunca hacer lo que no quiero. Según el autor estas tres verdades son ideas-montaña, ideas-río, ideas-estrella, que son ciertas a través del tiempo y las circunstancias.

La lectura de los cuentos es interesante y placentera, especialmente cuando uno se encuentra otro tipo de verdades, disfrazadas de ficción, como en ese cuento de “El guerrero”, que termina con esta bonita moraleja:

¡La magia solo dura mientras persiste el deseo!

Incluso, en medio de los cuentos, se destilan bellos (y tristes) poemas, como este “Sin querer saber”:

Y si es cierto que has dejado de quererme
yo te pido,
por favor,
¡no me lo digas!

Necesito hoy
y todavía
navegar
inocente en tus mentiras…

Dormiré sonriendo
y muy tranquilo.
Me despertaré
muy temprano por la mañana.

Y volveré a hacerme a la mar,
te lo prometo…

Pero esta vez,
sin atisbo de protesta o resistencia,
naufragaré por voluntad y sin reservas
en la profunda inmensidad de tu abandono…

En definitiva es una lectura recomendable, ligera y reflexiva a la vez. Como reza el texto publicitario entrecomillado al propio autor “Los libros sirven para dormir a los niños y para despertar a los adultos”. Este es para un despertar amable.

[Editado por RBA Integral, 192 págs.]