Hace unos días nos vendieron la historia de un joven cineasta que había conseguido el premio especial de Cannes con un corto sobre un publicista y un ciego. Resulta que se trata de una especialidad del festival en la que compitieron casi dos mil cortos de todo el mundo, de los que quedaron preseleccionados 650 y finalmente eligieron las nueve mejores producciones, entre las que destacó el corto ganador. Más tarde desde Cannes el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine) dice que el autor que:

No es conocido en el ámbito cinematográfico en México y tampoco se encuentra en Cannes.

El panorama empieza a pintar bien para los medios de comunicación, ya que se trata de otro caso de director de cine rechazado, al que nunca aprobaron o hasta ni siquiera admitieron en las escuelas de cine. Un caso Amenábar, vamos. Interesante, ¿qué no?

Pues bien, el tema se puso aún más caliente cuando supimos un par de días más tarde que el cortometraje en cuestión es un plagio descarado de una pieza presentada a NoTodo Film Fest hace un par de años en la categoría de menos de 30 segundos. Es más corto de metraje aunque también más efectivo.

El premiado supongo que no saldrá de su vergüenza. Dicen que el corto original tampoco lo es, pero al menos no nos vendieron una historia tan sensiblera como falsa, que es lo sucedido en esta ocasión.