Hace un tiempo vi en un denostado programa de televisión a Ramón Campayo someterse a una prueba con resultados bastante sorprendentes. Campayo es un mentalista especializado en memorización y lectura rápida, poseedor de varios bastantes récords de memorización y autor de algunos libros sobre esta materia, entre los que destacan los relativos al aprendizaje de un idioma en siete días.
Pero la especialidad de esta mente prodigiosa, que enseña en su ‘Escuela de campeones’, es la memorización. Según la wikipedia estas son algunas de sus hazañas:
(…) conseguir memorizar un número binario de 46 dígitos en tan sólo un segundo, memorizar la posición que ocupa cada palabra de una lista 23200 durante 72 horas con oírlas una única vez (acertando la posición de 498, fallando la de 2). Dice ser capaz de leer a velocidades de 2540 palabras por minuto con picos de 4000 por minuto. También hizo una exhibición en directo el día 4 de diciembre de 1998 en Madrid, en el programa de Televisión Española “¿Qué Apostamos?”, donde memorizó 5 mazos de cartas (sin verlas) con 2 errores. En ensayos previos sin errores y además batiendo el récord mundial de velocidad al memorizar un mazo en 40 segundos (el Récord Guinness era de 43; actualmente en 32,13 en posesión de Ben Pridmore)
La prueba de la que hablo era algo más sencilla. O no. Consistía en dar unas hojas de calendario en las que constaban todos los meses de un buen puñado de años distintos y pedir al resto de intervinientes que le dijeran una fecha elegida al azar. De forma sorprendentemente veloz, Campayo adivinaba el día de la semana de dicha fecha, y acertaba siempre.
Leo el otro día en Microsiervos que existen unos números malditos (por así llamarlos) que en cualquier año caen siempre en el mismo día de la semana. Son estos:
Días 4/4, 6/6, 8/8, 10/10 y 12/12 (es decir: 4 de abril, 6 de junio, 8 de agosto, etcétera)
Increíble, ¿no? Según parece, de esta curiosa coincidencia se puede servir Campayo para superar con éxito la prueba descrita. Es el llamado Algoritmo Doomsday.
(…) el Algoritmo Doomsday, inventado por John Horton Conway, para permitir calcular mentalmente el día de la semana de cualquier día de cualquier año, a modo de «calendario perpétuo».
No es tanto que haya truco como la demostración palmaria de que lo predicado por Ramón Campayo es cierto. Es decir, que hay métodos (reglas nemotécnicas y similares) muy útiles para poder poner en marcha nuestra memoria, y recordar las cosas de una forma que nos sería imposible sin recursos como estos.
También viene bien comer rabos de pasa, según decía alguno de mis profesores. Y dormir bien, que dice mi admirada Mercedes Milá.