Me alegro de que la concursante de Gran Hermano se haya sometido a su deseada operación de cambio de sexo. Tanto como cuestión humana (si ella lo quería así y piensa que esto le hará feliz está en su derecho, y casi en la obligación, de intentarlo), como por el provecho que ha sabido sacarle Telecinco, que le dedicará incluso un Diario de, el ‘otro’ programa presentado por Mercedes Milá. Ayer en Está pasando hablaron sobradamente del tema, y fue también recogido en la mayoría de los medios. Además celebro de corazón que todo haya salido bien.

No seré yo quien dé lecciones a nadie, pero es sencillo decir algo así. Lo digo porque no es necesario, insisto “no es necesario”, hacer comentarios hirientes siempre.