Éramos más jóvenes. Mucho más jóvenes. Bueno… realmente es que entonces lo éramos.

Y en el futuro veíamos lingotes dorados, intactos, esperándonos. Luego vimos que no era oro, sino el reflejo de nuestros inocentes deseos.

De fondo sonaban los Spandau. Escuchalos. Es la música de tu recuerdo. Está retumbando en tu mente. A mi me hace sentir bien, ¿y a tí?