Le gusta madrugar, lo hace siempre, sin excepción. Yo también lo hago, por obligación la mayor parte de las veces. A veces nos vemos a primera hora, nada más levantar, porque yo aún no me he acostado, y espero ese momento con ilusión. Soy nocturno por naturaleza, y cuando tengo ocasión voy prolongando la noche cada día, hasta bebérmela entera. En esos días te veo aparecer y me siento acompañado, protegido, inundado por tu luz y abrigado por tu calor. Es un gran momento, sin duda. Me gusta verte, que lo sepas. Creo que nunca te lo dije antes.
Vienes siempre tímidamente, sin armar ruido, sin que apenas se note. Pero al rato todo lo tienes a tu merced, y no puede pasar inadvertida tu presencia. Sin darme apenas cuenta, en un instante estás ya a mi lado, vigilante y en silencio. Sé que puedo hacer muchas cosas sin ti, que los momentos en que estamos separados son mi refugio, mis horas más íntimas, y también las más productivas. Son momentos de soledad necesaria, el hálito que necesito para pensar, para sentirme creativo, cuando la inspiración viene con más facilidad. No te echo de menos, pero estoy hecho a ti. No podría vivir sin saber que te veré al día siguiente, que podré volver a gozarte, que me iluminarás con la generosidad y la grandeza de siempre. Estoy unido a ti, irremediablemente. Siempre fue así, y sé que así será mientras viva.
No soy único en esto que cuento. Somos tantos los que te necesitamos, que a veces ni te apreciamos lo suficiente. Me siento mal cuando te engaño, pero eso a ti no te importa, porque mientras tu haces feliz a otras personas. Que gran suerte tienes, todos te quieren y te disfrutan por igual. Y a mi me hace feliz compartirte con otros, con todos en realidad.
Esta noche le hablé de ti a la luna, mi otro gran amor. Le hablé bien, y me pareció que ella deseaba que te hablará a ti, que te contase lo bien que me siento contigo, el bien que me haces cada día. Por eso me he animado a dejarte este mensaje, porque hoy soy yo quien te saluda, esperando el amanecer un día más. Te veré levantar de nuevo, y al rato ya no podré mirarte sin cegar mis ojos, pero tu presencia me dará la vida de un nuevo día.
Amigo sol, ¡qué gusto verte!
Deja un Comentario
- Puedes usar manualmente estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>
- La moderación de comentarios está activada y retrasará la publicación de los mismos. Por favor, no es necesario que envíes tus notas más de una vez.
- El comentario debe estar relacionado con el artículo.
- Las críticas constructivas son bienvenidas, las destructivas no.
- Comentarios con insultos serán borrados.
- No escribas todo el texto con mayúsculas, dificulta la lectura y en Internet eso es sinónimo de gritar.
- Si deseas dejar un mensaje no relacionado al autor debes hacerlo en la página de Contactar.
- Entra en Gravatar.
24.08.2007 @ 04.06
Archivado en:
Puedes
URI para poner un
Valora esta anotación:

















3 Comentarios a “Qué gusto verte”
1.
Gilraen | 24.08.07 @ 09.51
| Citar
| #
Parafraseándote con tu permiso: Amigo Master, ¡qué gusto leerte!
Estoy segura de que el sol, después de este mensaje lleno de ternura y amor, nos traerá definitivamente ese verano que parece perdido.
2.
Minerva o Atenea dilema es | 26.08.07 @ 12.29
| Citar
| #
Tu querido amigo, no es uno de los míos. Si pudiera vivir en un lugar totalmente nublado sería asquerosamente feliz. Ese muchacho, de verdad que lo detesto.
3.
Maripili | 30.08.07 @ 13.58
| Citar
| #
Me uno a lo que dice Gilraen: qué gusto leerte…