A pesar de que ELPAIS.com sigue diciendo a estas horas que la sigue caída la red de Skype, lo cierto es que el operador de llamadas VoIP ha vuelto a funcionar, o al menos a mi me ha dejado hacer una prueba ahora mismo. No soy usuario de este servicio, aunque lo tengo siempre instalado. Creo que el futuro es la video-conferencia, más desde que la mayoría de portátiles vienen con una cámara web. Las comunicaciones VoIP en definitiva son utilizadas por muchos operadores de telefonía en la actualidad, y servicios de Internet audaces como fue en su momento este deben adaptarse y progresar más de que lo está haciendo la empresa comprada hace más de un año por eBay, en una reedición de la burbuja digital, al pagar una auténtica millonada.

Dicho lo anterior, me llama la atención que tanta gente se esté escandalizando ahora del desastre que supone confiar las comunicaciones de una empresa a servicios como este. Bueno, quien opta por esa solución ya sabe lo que hay, no es un operador de telefonía tradicional. Otra cosa son servicios como el de Comunitel (que conozco bien por motivos de trabajo), que realizan la portabilidad de las líneas de Telefónica y ofrecen un servicio de calidad. Pero Skype es Skype, no sé a que viene tanta sorpresa. Claro, la empresa que tiene todas sus comunicaciones por esta vía, me imagino que vivirá idéntico desastre si algún día se le cae Internet. Un día sin teléfono porque Skype está caído es lo mismo que porque el proveedor de Internet está caído, y esto puede suceder.

Pero aún digo más. ¿No es tan desastre o más quedarse sin energía eléctrica? Si no hay electricidad no hay teléfono para mucha gente ahora mismo. El servicio VoIP es gestionado por un router, si no hay luz no funciona el router. Cuando se va la luz (y en Barcelona han tenido una experiencia reciente, que siguen sufriendo muchos por la falta de continuidad del servicio) no hay Internet y no hay teléfono para muchos. Pero vamos, yo tengo a mi lado un teléfono inalámbrico del operador dominante de telefonía y este tampoco rula sin luz, no es como otros terminales que siguen dando servicio en esos casos.

Lo que quiero decir es que echar las culpas de lo que pase (como decía el bolero, o lo que fuera) a utilizar servicios modernos, dependientes de Internet, es algo tan ridículo que nadie como quienes viven un día (o varios) de apagón pueden darse cuenta. Sin Skype algunas empresas han estado como un día sin teléfono, pero otras lo están cuando una compañía eléctrica (propiedad de unas familias riquísimas y de rancio abolengo) deja de dar servicio a media ciudad y parte de la otra mitad.