De todo lo que ha pasado en los últimos días me quedo con la decepción reinante entre los usuarios del iPhone. Leo que en Apple Hound han descubierto hasta 68 errores de programación que pueden conllevar pérdidas de datos y cuelgues del terminal (¡anda! como en las viejas versiones de Windows, y digo las viejas porque mi Vista no se ha colgado ni una sola vez, aparte del problema con una webcam de Logitech que ya solucionaron con la segunda actualización de sus controladores). Parece que las reclamaciones se acumulan y ya han devuelto su teléfono cientos de usuarios.

Y destaco este párrafo que leo en Al abordaje:

David Pogue, columnista ‘tecnológico’ de The New York Times, ha recibido la primera factura telefónica de su iPhone. ¡¡¡150 dólares!!! David había contratado un plan de 60 euros que le permite hablar durante 450 minutos y acceder a internet de forma ilimitada. El complejo documento que le han remitido consta de tres frondosas páginas en las que se le especifican unos gastos adicionales de los cuales, según él, no le habían informado al darse de alta. 36 dólares de activación, 26 de Voz, 13 de internet, 15 de impuestos… y 60 dólares más por un mes de adelanto. Casi nada.

No pocos se han aventurado a decir que el juguetito es el timo del siglo. Un gusano parece habitar en el corazón de la ‘manzana’.

Yo estoy encantado con mi nuevo N70, de nueva operadora además. Necesitaba cambiar de teléfono y Movistar me ha tratado más bien mal, así que he decidido ‘darles el besito’ (es una expresión de mi padre), y marcharme a otra compañía. Lo de los puntos de Movistar en una auténtica estafa. Fui a una tienda de la marca a cambiar mis puntos por un N70, ya que me costaba cero pesetas. En la tienda me dijeron que ese terminal estaba “súper agotado”, no agotado a secas. A la salida de la tienda, desde la calle, vi a través del escaparate a otro agente de la misma en una mesa haciendo firmar un contrato a una mujer, al tiempo que le daba la caja de su nuevo teléfono. Sí, lo habréis adivinado, era un N70. Es esa especie de mafia en la que tienen teléfonos para nuevas altas y otros diferentes para intercambiar por puntos, dando un peor trato (el peor posible) a sus clientes de hace años que a los nuevos.

Era cliente de Movistar desde hace más de diez años, pero estas cosas han terminado por hincharme las narices. Que se queden con mis puntos y sigan engañando a otros, que yo no volveré jamás a ser cliente de esa empresa.