Me he dado cuenta de que lo que es awesome no es Factor X, el programa de la noche de los lunes en Cuatro. El programa tiene mucha magia, está bien hecho y detrás tiene un grupo diverso de gente con las ideas claras y un talento insondable. Tiene también una fórmula de éxito, inventada por el señorito Simon Cowel. Pero todo esto es pecata minuta. Ahí lo que me importa es Angy, una estrella como pocas en el mundo mundial. Ella es awesome, wonderful, marvellouse, master piece. O sea, la repera.

(Prometo que la veo coleccionando Gramys, y no exagero ni un poquito).