Hace días me pasó una amiga este vídeo del co-fundador de Apple ofreciendo un discurso en la Universidad de Stanford durante la apertura del curso. Me avisaba de que el tono le hizo pensar en ese memorandum de Jerry Maguire, una de mis películas favoritas, y también en algún texto modestamente escrito por mi. Dejé pasar el tiempo hasta encontrar un momento en que me apeteciera ver el vídeo, y llegado el momento me he emocionado escuchando a un tipo que me cae francamente mal. Y lo he hecho porque lo que dice es emocionante, y la enseñanza que transmite lo es igualmente.

Son casi quince minutos pero puedo asegurar que merece la pena verlos. Jobs habla en inglés pero todo su discurso está subtitulado al castellano. Empieza hablando de su nacimiento, de su vida, cuenta que fue durante tan solo seis meses a la universidad, y se atreve a puntualizar que a una universidad casi tan cara como la de Stanfor. A partir de ahí, el auditorio es avisado de que lo está contando es de verdad, que este tipo millonario se está desnudando en el estrado. El consejo final es la catarsis de ese impúdico, egocéntrico y hermosísimo acto de striptease emocional: “Seguid hambrientos. Seguid alocados”.