El plano secuencia es aquel en donde la cámara se mueve creando así una toma en donde se muestran diferentes acciones de los personajes conservando las unidades espaciales y temporales. Es decir, este término cinematográfico indica el plano rodado de una vez, sin cortes, sin trabajo de edición posterior. Es un plano largo, en el que la edición se sustituye por una trabajada labor de planificación.

Hay que imaginarse lo que debe ser rodar un plano de estos de muchos minutos de una vez, lo estudiados que tienen que estar los movimientos de cámara, lo ensayados que deben ser los pasos de cada miembro del equipo, especialmente los actores. Y como debe sentar cuando el director dice eso de: “¡Corten! ¡Repetimos!” Y entonces, empezar de nuevo, desde el principio.

El maestro del plano secuencia en España es Berlanga. En cintas como La escopeta nacional o La vaquilla (especialmente esta última) hay planos secuencia inacabables, rodados con evidente maestría. Si miramos hacia fuera, Orson Welles, Altman o Scorsese son grandes amigos de esta técnica, en la que han creado auténtica escuela.

Veo en Kottke el enlace a una fantástica nota de Daily Film Dose con amplia selección de planos secuencia en el cine. A falta de referencia alguna a nuestro Berlanga, nos permiten ver vídeos de algunos espectaculares planos, que merecen la pena ser vistos por cualquier buen aficionado al cine.

De la mencionada selección traigo aquí mis tres preferidos. En primer lugar los títulos de crédito de El juego de Hollywood (The player), de Robert Altman. Luego, la secuencia en que Ray Liotta y Lorraine Bracco entran en el Copacabana, en Uno de los nuestros (Goodfellas), de Martin Scorsese. Y, para terminar, una secuencia de Kill Bill Vol.1 , de Quentin Tarantino. No sabría decir cual es mejor.