La Fórmula 1 era un acontecimiento deportivo con escaso seguimiento hasta hace unos años. Coincidió su auge con la aparición de la ‘Alonsomanía’ y las retransmisiones en Telecinco. Como dije muy al principio de este blog: “El canal de Fuencarral tiene la suerte de cara, o una flor en el culo que diría el otro”. Pues bien, la flor ahora se marchita un poco. Por un lado se aseguran las fórmulas de éxito de Endemol pero por el otro pierden la Fórmula 1.

Media Pro, accionista de referencia de laSexta se ha hecho con los derechos de transmisión de la Fórmula 1 desde el 2009 hasta 2013. Los de Roures se han especializado en robar los derechos de emisión deportivos a los demás canales. Empezaron con el mundial de fútbol, siguieron con el de baloncesto y la liga de fútbol. Ahora es el deporte (¿deporte? ¿negocio?) del motor. Vasile, el capo de Telecinco, dice que son unos aficionados. Aficionados al deporte puede. El caso es que les han mojado la oreja, y a poco que se descuiden contratarán a Lobato para lo de las carreras. De alguna manera tienen que despegar, que el 3-4% de audiencia es una marca muy corta. La Fórmula 1 le ha funcionado a Telecinco, que tiene muchas claves para mantener el liderazgo durante meses consecutivos. Veremos si pasa lo mismo en el canal de las productoras, o ahora se desinfla Alonso, el espectáculo merma (como parece que está empezando a pasar, con carreras más bien aburridas) y se vuelve a demostrar la teoría de la flor en ’salva sea la parte’.