Igual empiezo a ser demasiado estricto, o mi humor es demasiado singular, o me vuelvo un purista del periodismo a marchas forzadas. El caso es que me hace gracia ese diario Que!, el gratuito de Recoletos, y sus insólitos titulares. Pero ver que otros medios siguen una línea similar no me gusta un pelo (precisamente). ¿Desde cuándo el diario de Miguel Yuste publica cosas como esta?: Adiós al ‘nuevo Cañizares’ / David Beckham sorprende en el entrenamiento de hoy y aparece rapado, eliminando el rubio platino. Pero, ¡por favor! Y en el de la plaza de Callao leo esto: Shakira reconoce que tuvo piojos en su niñez.

No sé a qué juegan, pero posiblemente no les sea necesario tapar la calle. No hace falta que abarquen todo en sus medios digitales. De verdad que no es lo que muchos esperamos de medios que merecen nuestra credibilidad. No es lo que quiero recibir de ELPAIS.com o de 20 minutos. Decía hace años Martínez Soler que los periodistas viven de lo mismo que los bancos (lo decía alguien con cierta especialización en información económica y que hoy es más empresario que periodista), es decir del crédito y la confianza. Al banco le hacen falta clientes que confíen sus ahorros y otros (o esos mismos) que pidan créditos. Un medio de comunicación no es nada si no merece la confianza y el crédito de sus lectores. A mí se me quitan las ganas cuando me hablan del pelo de la testa de una estrella del deporte, o de la canción, que tanto me da.