Llevo un mes largo metido en el fregado del diseño de la web (rediseño, aunque hay quien me dice que apenas se nota, que depresión). Más de un mes con largas horas escribiendo código, imaginando colores y formas, decidiendo la mejor navegación en cada caso. He reescrito centenares de páginas, estoy del XHTML y los ‘divs’ hasta donde te cuento, y me doy cuenta de que hay tanto tiempo invertido en cualquier cosa que no sea diseño de verdad…

Time BreakdownEn medio de todo esto, veo en el Isopixel de mi admirado Vuarnet (el cariño en la red es de una naturaleza extraña y un poco insólita, pero juro que iba a escribir “mi querido Vuarnet”), esta imagen de la derecha que me ha obligado a parar, sonreir y volver a ponerme a Sabina, y una cosa lleva a la otra, al final estoy echando en balde la noche.

Pero en el fondo pienso que merece la pena. A pesar del maldito Internet Explorer, de las validaciones y su puñetera sombra. Eso sí, de vez en cuando me marco unas tablas donde no soy capaz de poderle al CSS que no es normal. Que tampoco estaban tan mal esas tablas hombre (esto lo entenderán los que se han vuelto medio locos alguna vez con el código web).