Hace un año, la web Escuela de Escritores.com proponía elegir la palabra más bonita en lengua castellana, algo de lo que nos hacíamos eco aquí, con un buen puñado de propuestas de nuestros lectores, y un mes más tarde descubríamos que la elegida había sido amor, que siendo una preciosa palabra lo cierto es que no denotaba demasiada originalidad. Ahora, la misma web propone apadrinar una palabra, iniciativa que sí derrocha imaginación, a mi juicio. La idea pretende además rescatar palabras que estén en peligro de extinción, dado su escaso uso. Es una forma de rescatar palabras, convirtiéndolas en el lince ibérico de nuestras lenguas.
Pues bien, entre los convocados, que realmente somos todos, han acudido a los políticos, que han realizado elecciones sorprendentes, algunas de ellas. Zapatero ha dicho andancio, de etimología astur-leonesa, parece ser. La palabra es rara, fea y de definición sintomática, creo que nunca debería un líder político elegir una palabra que define una enfermedad (leve, eso sí). Rajoy se ha decantado por avatares, palabra que tiene resonancias en este mundo de Internet, por lo cual muy en desuso no está, y además no sé porque le han admitido un plural (esto pretende ser un casi inapreciable juego de palabras, pero no me resistía a subrayarlo).
Hay más políticos, Manuel Marín aporta urdimbre. José Blanco bisoñé (¿padecerá de alopecia?). Eduardo Zaplana elige anteojo (debería haber dicho ’supermercado’, o ‘turrón’… ¡que digo!, lo suyo debería haber sido UVA, así con mayúsculas, que no me refiero a las de racimo). Diego López Garrido se decide por mendrugo en su acepción de “insulto de baja intensidad”, como el mismo dice (yo creo que se refiere a Blanco). Gaspar Llamazares dice coloniales (de ultramarino, como el chóped, y este también va de plural). Duran i Lleida rescata remiendo (en castellano) y fossar (en catalán, sinónimo de cementerio, y lo dice uno capaz de dormir a los muertos).
De momento son casi cuatro mil palabras las aportadas por los internautas, con el añadido de un nutrido grupo de políticos, además de otros personajes del mundo de la cultura. Me gustan estos juegos de palabras.
¿Andancio dice? Mira que ha sido original el presidente. Me ha dado la risa, pero lo cierto es que esa palabra sí que es un lince de la lengua. Más lince que él.