No sé que tendrá para haberme marcado tanto, para haberme enamorado tanto, para haberme fascinado desde el primer día y hasta hoy. Han pasado catorce años, y la música que compuso Michael Nyman para la película El Piano me sigue sumergiendo en una especie de ensoñación, en un mundo mejor, en medio del placer extraño e inesperado producido por la música.

Conocía a Nyman antes de El Piano gracias a las películas de Peter Greenaway, en las que lo más apreciable era la música de este londinense con pinta de judío asceta. Pero fue tras la película de Campion cuando su música terminó de cautivarme como no lo habían conseguido otros músicos minimalistas también adorados por mi (Steve Reich, Wim Mertens, Philip Glass y tantos otros).

En la partitura escrita por Nyman para El Piano (recomiendo el Internet Archive del compositor, donde se pueden escuchar una buena colección de piezas suyas) se incluyen composiciones tan populares ya como ‘The Heart Asks Pleasure First’ o ‘Promise’, culpables de mi casi demente admiración por el autor. Por eso traigo este finde un vídeo con la primera e imágenes de la película, y otro vídeo con una delirante versión de la segunda, obra de Zack Kim, un japonés que toca dos guitarras eléctricas a un tiempo, usando una de ellas prácticamente como si fuera un teclado. El resultado es sorprendente.

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