Muchos dicen que no son supersticiosos. Yo me quedo con esa frase que irónicamente dice “yo no soy supersticioso porque da mala suerte”.

En muchos aviones no hay fila 13, y hay edificios sin piso 13, hoteles sin planta 13, etc. En realidad no sé si es más una fobia o una superstición. Se denomina triskaidekaphobia y cuentan que podría tener dos orígenes.

El primero de los orígenes estaría en la mitología nórdica. En una reunión de doce dioses en el Valhala a la que asistió Loki, que hacía el número trece, este fue traicionado y asesinado. El segundo estaría en la fe Cristiana, ya que en la Última Cena se reunieron igualmente trece personas (Jesucristo con los doce apóstoles), con todo lo que siguió después (apresamiento, calvario y crucifixión).

Ambas historias son sorprendéntemente similares (aunque la nórdica es anterior) y serían la razón por la que consideramos el 13 como el número de la mala suerte.

Se me plantean algunas dudas sobre esta superstición y algún próximo hecho que se espera en nuestro país. Por ejemplo, la próxima nueva línea del metro de Madrid… ¿será bautizada como línea 13? Sólo faltaba que con los problemas que está teniendo ese medio (línea 6 caótica, sabotajes y demás) haya una línea con tal grafía. No me termino de imaginar el ‘metro-norte’ como línea 13, que es lo que toca, ya que el ‘metro-sur’ es la 12. Saldremos pronto de dudas, supongo. Lo que no está en duda es que la próxima versión de la suite ofimática Microsoft Office será la 14 cuando la que acaba de ponerse a la venta (Office 2007) es la 12. El 13 nunca existirá para este paquete de programas de los de Redmon.

El caso es que la triskaidekaphobia se ha aliado a la aerofobia en el caso de la compañía aérea Brussels Airlines, cuyo logotipo (serigrafiado en todos sus aviones) estaba formado por una composición de 13 círculos rojos formando una ‘b’ minúscula. La compañía se ha visto forzada a cambiar ese logotipo, aumentando a 14 los círculos. Y lo hace precisamente tras una refundación, una vez fusionada con Virgin Express. El número 12 parece que tiene ciertas connotaciones bíblicas (los apóstoles), además de ser la insólita unidad de medida utilizada comercialmente en casi todo occidente, cuando nuestro sistema de medida se basa en unidades de 10 (sistema métrico decimal) y no de 12. Lo cual sigue provocando absurdas situaciones, como que compremos los huevos por docenas (o medias) y en el frigorífico solamente quepan cinco o diez. Siempre se queda alguno suelto.

Ah, y el 14 es el número de la mala suerte en China. Malditos chinos. Siempre llamando la atención por todo.

Brussels Airlines

[ Vía Al abordaje ]