El bandolero es Losantos, tal como le llama Rico en su Periodismo incendiario, al tiempo que le hacía ganador hace un par de meses del I Concurso “Imbécil con Columna”. Me emocionan gestos como este de Andreu Buenafuente, ese monstruo de la comunicación, al rechazar un premio porque en el palmarés también se encontraba el bandolero Losantos, el de la radio de los obispos. Lo cuenta así en ELPAIS.com:

Ante la libertad de premiar, está la libertad de rechazar el premio, y este Micrófono de Oro lo rechazo porque no quiero estar en el mismo palmarés que un personaje cuya concepción de la radio es por completo ajena a la mía. Yo respeto mucho esta profesión, y la forma que tiene esta persona de llevarla a cabo me ofende. No es la radio que a mí me gustaría para este país. Se puede optar por la discrepancia en silencio, pero yo he optado por decir en voz alta que no soporto estos premios salomónicos que tratan de honrar colores imposibles. Así tratan de decir que todo vale, y poco a poco se va pudriendo el periodismo. Y quería dejar clara mi discrepancia. En voz alta.

Pues olé por Buenafuente.

[ Vía Escolar.net ]

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