Reconozco que no soy amigo de dar explicaciones sobre la razón por la que incorporo o elimino blogs del blogroll que aparece en la portada de este. No lo hago sencillamente porque me parece innecesario, y lo entendería como un exceso de presunción por mi parte, ya que no es tan importante y además las razones son en cierta medida obvias. En definitiva, ahí están algunos que me gustan y leo, y poco más. Hago hoy una excepción, más que por justificar o explicar, por anunciarlo y publicitarlo. Acabo de añadir uno de esos blogs políticos, pegados a la actualidad (como el de Nacho Escolar o el de JAMS), del que ya he hablado aquí, con polémica incluida y honrosa visita de su autor en nuestros comentarios. Se trata de Periodismo incendiario, el blog de Manuel Rico.

Ya dije que es un nombre que me encanta… ‘Periodismo incendiario’… es evocador. Superado ese momento en que discrepamos ambos sobre audiencias, ‘antenizaciones’ y laSexta; he seguido leyendo a Rico durante este tiempo, y me gusta su tono atrevido y deslenguado, su papel de ‘azote’ de columnistas ridículos (sección ‘Imbéciles con columna’) y reconvertidos, o del “bandolero Federico Jiménez (Losantos)”. Su muy reveladora labor de hemeroteca (sección ‘La memoria histórica’), y su enorme sentido común, que bien es sabido que se trata del menos común de los sentidos.

Rico es subdirector del semanario Tiempo, que fuera una de mis lecturas obligadas hace unos años, cuando esperaba que llegase el miércoles (o lunes, o martes, que cambió mucho de día de salida) para encontrarnos en el kiosco semana tras semana. Ahora ya no compro apenas prensa, pero disfruto leyendo en Internet algunas cosas, como este blog del que hablo, que me tomo la libertad de recomendar hoy.