Será el halo misterioso que la rodea, será su posición vigilante de lo que aquí abajo hacemos. La luna, nocturna e iluminada por el sol, cuando el astro rey no alumbra la tierra, no solamente ha inspirado a poetas, letristas de canciones, filósofos o directores de cine, por poner algunos ejemplos; sino que también ha sido fuente de inspiración para muñidores de hiperrealidades diversas, como nuestro ‘adorado’ (es un sarcasmo) William Karel.

Science ReportEn 1977 (20 de junio) el canal de la televisión británica Anglia TV (de la ITV) emitía un documental denominado Alternativa 3, dirigido por David Ambrose. La emisión de ese programa estaba prevista para el 1 de abril, pero finalmente se realizó unos meses después, aunque en sus créditos del final de la emisión se destacaba la fecha que inicialmente se pensaba emitir, señalada como el día de la mentira, o de los inocentes (en los países de tradición sajona, en España como es sabido esa festividad se celebra el 28 de diciembre). El programa era el último de una serie de documentales científicos absolutamente serios (ingleses, vamos), llamada ‘Science Report’. Según cuenta Nick Austin, quien coordinó la publicación del libro “Alternativa 3”, en ForteanTimes (web especializada en “el mundo de los fenómenos extraños”) este programa fue “a joke, a hoax, a spoof, a put-on“, es decir, una broma.

Alternative 3Fruto de ese programa televisivo fue editado nueve meses después un libro con el mismo título de ‘Alternativa 3′, e incluso se puede descargar una versión ‘clandestina’ de dicha emisión en cuatro archivos de Real Media (bajo la inscripción ‘ALTERNATIVE THREE’), procedente de un master de la televisión británica. También puedes encontrar las cuatro partes que componen ese programa de 1977 en YouTube, en estos enlaces: Parte 1, Parte 2, Parte 3 y Parte 4. Pero ¿que se contaba en aquel programa?. La tesis que planteaba es que el hombre no pisó la luna por vez primera en 1969, sino que ya había llegado antes, e incluso había establecido bases humanas, sin que nadie informara de su existencia a algunos astronautas antes de tomar contacto con la superficie del satélite natural. En la web La nave de los locos encuentro una descripción sobre el contenido del documental:

Los que vieron el documental descubrieron que la misteriosa desaparición de algunos científicos ingleses revelaba una enorme conspiración mundial en la que los gobiernos de Estados Unidos y la Unión Soviética, en los años de la Guerra Fría, eran en verdad aliados que cooperaban en secreto. Un plan siniestro, “Alternativa 3”, involucraba el colapso ambiental de la Tierra y la muerte de la mayor parte de la población, mientras que una elite escaparía a unas colonias espaciales establecidas en la Luna o en Marte. “Sentimos mucho que las implicaciones de lo que usted vio sean poco optimistas sobre el futuro de la vida en este planeta, ha sido nuestra tarea mostrar los hechos tal como los entendemos. Y esperar una respuesta. Buenas noches”, terminaba el presentador al final del programa. Eso, claro, seguido por el crédito del 1 de abril.

Presentador de TV frente a imagen astronauta ficticioNo solamente se había visitado ya la luna antes de la expedición Apollo 11, sino que también se habían mandado misiones tripuladas a Marte, compuestas por astronautas estadounidenses y soviéticos, y de hecho se incluye al final del programa un video que muestra el primer paso de astronautas en Marte en el año 1962. Y, como si no fuese suficiente, el video muestra un animal debajo del suelo marciano. El programa esta lleno de testimonios falsos, personajes encarnados por actores, imágenes de vídeo y audios trucados o sencillamente ficticios, como el pasaje en que se hace escuchar a los telespectadores que seguían la emisión en la tradicional televisión inglesa, una conversación grabada en Houston entre un supuesto astronauta llamado Bob Grodin y los técnicos de la NASA. En la misma, desde Houston se tranquiliza a su hombre en la luna cuando este descubre colonias humanas ya instaladas en el satélite, diciéndole, ante su sorpresa, que “ya sabemos de eso” (está al principio de la segunda parte del programa, tercer vídeo de la descarga enlazada). Ofrecemos aquí ese fragmento del programa, gracias a YouTube (la calidad de la imagen es pésima, no así la del sonido).

Volveré a hablar en seguida de ese audio ofrecido durante ‘Alternativa 3′, que hemos recogido en el fragmento de video que ofrecemos.

Portada del Daily Express

Es curioso que los responsables tanto del programa como del libro posterior, fueron duramente criticados, e incluso presionados para que dimitieran de sus puestos. Un diario británico, el ‘Daily Express’ tituló tras la emisión televisiva: “Tormenta en torno a la broma de TV”, con el antetítulo “Espectadores enojados protestan después del show de ‘guerra en los mundos’”, haciendo referencia a la mítica emisión radiofónica de un joven Orson Wells. Entre las críticas de la época se aludía a posibles trastornos en gente mayor y enferma, producto de la preocupación que las tesis reveladas en el programa podrían provocarles. Nick Austin reflexiona sobre la reacción ante el programa y el libro posterior, principalmente por su repercusión entre entusiastas de la inventada teoría, en el artículo que antes mencionamos de ‘Fortean Times’:

El motivo por el cual un fraude bien hecho, abiertamente admitido como tal por sus creadores, debiera seguir ejerciendo fascinación una generación después de su aparición está más allá de mis poderes de análisis y explicación

Captura del final del programaAustin hace referencia a las veinte ediciones que llevaba publicadas el libro en el momento de escribir ese texto. De nada sirvió que al final del documental avisaran de la naturaleza del mismo. No sirvió ni a sus detractores, que exageraban las consecuencias de un programa como ese, llegando a hablar de riesgos para la salud pública, como apuntábamos antes; ni tampoco a aquellos que en su fascinación por estas historias tampoco admiten la propia declaración de tratarse de una broma, y siguen manteniendo y defendiendo su veracidad incluso años más tarde.

Y es cierto que tesis conspiratorias en torno a la luna han ejercido una influencia considerable, fruto de una gran fascinación y posiblemente prolongación del poderoso influjo de la luna. Así en 1998, un programa de la TVN (Televisión Nacional de Chile) ofrecía la parte del documental en que se mostraba una especie de animal bajo el suelo de Marte, en un programa llamado ‘Buenos días a todos’, conducido por el ecuatoriano Jaime Rodríguez. No tengo noticia que aclarase más tarde que procedía de un programa-broma. Tampoco sé si lo aclararon años después en la televisión brasileña, porque la estela del programa de la Anglia TV llegaría más lejos y veintiséis años después de la emisión de ‘Alternativa 3′ (el 24 de julio de 2003), el canal de televisión brasileño Band reunía en su espacio ‘Boa Noite Brasil’ al teniente coronel aviador Marcos César Pontes y a un grupo de ufólogos de ese país (Claudeir Covo, Luciano Stancka e Silva y Rafael Cury, entre ellos), integrantes de la revista ‘UFO’, para hablar de nuevas teorías en torno a la luna, en esta ocasión hablaban de ‘Los astronautas y los OVNIs’. Pontes había sido el brasileño escogido por la NASA y la Agencia Espacial Brasileña en 1998 para ser el primer astronauta del Brasil.

El momento álgido de ese espacio brasileño fue cuando mostraron lo que ellos presentaron como parte de un documental italiano (y probablemente así fuera, pero no tengo constancia de tal programa), producido por un tal Giorgio Bongiovanni, y denominado ‘Filmaciones de OVNIS en el espacio’. El video había sido vendido al programa por la revista ‘UFO’ y en el mismo se incluía el audio de una supuesta trasmisión entre los técnicos de la NASA en Houston (de nuevo “Houston, tenemos un problema”) y los tripulantes de la Apollo 11 (Neil Armstrong y Buzz Aldrin), que habrían descubierto en su corto paseo espacial algo “increíble”. Ofrecemos a continuación ese audio y seguidamente su transcripción:

Armstrong: ¡Oh! ¿Qué es esto?
Aldrin: ¿Tenemos alguna explicación para esto?
Houston: ¡No la tenemos, no se preocupen, continúen con su itinerario!
Armstrong: Oh, Dios mío, hay algo realmente fantástico aquí. ¡Usted… usted nunca podrá imaginar algo así!
Houston: Entendido, ya sabemos de eso. ¿Puede ir hacia el otro lado? ¡Vaya hacia el otro lado!
Armstrong: Bien, hay algo como un topo en la cima de una cosa espectacular… ¡Oh, Dios mío! ¿Qué es eso de allá? ¡Es todo lo que quiero saber! ¿Qué diablos es aquello?
Houston: ¡Cámbiese a frecuencia Tango, Tango!
Armstrong: ¡Ah! ¡Ahora hay algo como una luz allá!
Houston: Entendido, lo sabemos, estamos perdiendo la comunicación. ¡Bravo Tango, Bravo Tango, seleccione Jezebel, Jezebel!
Armstrong: Sí… ¡Ah…! ¡Pero esto es increíble!
Houston: ¡Llamando, Bravo Tango, Bravo Tango!

Como podrán observar es exáctamente el mismo audio que el ofrecido en 1977 dentro de ‘Alternativa 3′. Los brasileños (o tal vez en un programa italiano anterior) habían cambiado la personalidad de un astronauta de ficción (el Bob Grodin del documental británico) por las de los primeros que pisaron la luna, y convertían la historia de colonias humanas existentes en suelo lunar antes de 1969 en un encuentro con extraterrestres habitando el satélite, para sorpresa de los famosos astronautas norteamericanos de la Apollo 11, con discos voladores alrededor de ellos. Por cierto, que la voz de Grodin fue puesta por el actor Shane Rimmer, cuyo debút en el cine había sido en la película ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú. Sí, la de Kubrick. ¡Curiosamente! (serán serendipias de esas).

Pero no terminan aquí las muestras de hiperrealidad con la luna de protagonista. Las leyendas urbanas tienen generalmente un origen desconocido y casual, pero no siempre. ¿Quien no recuerda el vídeo de Ricky Martin y la niña del perro y la nocilla (mermelada o paté, en otras versiones)? Otros casos de leyendas urbanas provocadas por alguien concreto han tenido también (como no) a la luna como importante trasfondo. Es el caso del fotógrafo catalán Fontcuberta, y el cosmonauta fantasma (y ruso) Ivan Istochnikov. Pero eso lo contaré en una próxima (e hiperreal) anotación.