Hay algunos que se conocen todos los sótanos de ese infierno de la prensa. Talibanes radiofónicos, epulones falsos, los que confunden la cinta de la Orquesta Mondragón con una pista imposible y disparatada. Aún tengo cierta convicción de que puede haber más sótanos, y que lamentablemente los vamos a conocer.

Es una creación publicitaria para un diario argentino uruguayo, que podría calificar de magistral.