Cuando se apagan las luces y la sala se queda en penumbra, sabes que algo especial va a ocurrir. En ocasiones me deja indiferente y sólo es un entretenimiento para un par de horas. Pero en otras… salta una chispa y se enciende la magia que llena toda la pantalla. Y durante unos instantes, salgo de mi cuerpo y de mi cabeza, dejo de ser yo y cambio el gris de mi vida por un mundo lleno de color.
Nada en el mundo me hace sentir lo mismo.
He acompañado a Indiana Jones en busca del Arca de la Alianza, he llegado en el último instante para ayudar a Luke a destruir la Estrella de la Muerte, he visto partir a Ilsa en el avión que la alejaba de Casablanca para no volver jamás.
He visto morir a Roy, el último replicante, bajo la lluvia que se llevaba sus lágrimas y las mías, he llegado a Kafiristan con Sean Connery y Michael Caine pensando que allí podríamos reinar y he soñado que llegaba a Zihuatanejo con Morgan Freeman y que nunca, nunca más volvería a perder la esperanza.
Y me he enamorado… de un montón de mujeres hermosas que durante un instante fueron mías. De Kim Bassinger en L.A. Confidential, de Lena Olin en Havanna (sigo pensando que algún día un barco la traerá conmigo), de Sigourney Weaver bajo la lluvia en El año que vivimos peligrosamente, de Gloria Graham en un lugar solitario, de Michelle Pfeiffer en tantas y tantas ocasiones y sobre todo de Gene Tierney viendo el retrato de Laura colgado de la pared. Fui Russell Crow, Robert Redford, Mel Gibson y muchos más para todas ellas.
A veces hasta me da miedo.
Las sensaciones son más intensas en ocasiones que lo que siento en el mundo real.
Lloro, rió, me lleno de alegría o de tristeza y se me hace un nudo en la garganta cuando la chica se va y él se queda sólo. Porque ese él soy yo en una sala a oscuras, viviendo vidas que sólo allí voy a vivir, deseando que las luces no se enciendan y que la emoción dure, al menos, unos pocos minutos más.
Deja un Comentario
- Puedes usar manualmente estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>
- La moderación de comentarios está activada y retrasará la publicación de los mismos. Por favor, no es necesario que envíes tus notas más de una vez.
- El comentario debe estar relacionado con el artículo.
- Las críticas constructivas son bienvenidas, las destructivas no.
- Comentarios con insultos serán borrados.
- No escribas todo el texto con mayúsculas, dificulta la lectura y en Internet eso es sinónimo de gritar.
- Si deseas dejar un mensaje no relacionado al autor debes hacerlo en la página de Contactar.
- Entra en Gravatar.
06.07.2006 @ 16.48
Archivado en:
Puedes
URI para poner un
Valora esta anotación:

















5 Comentarios a “Sentir la magia”
1.
Patrizia | 06.07.06 @ 21.58
| Citar
| #
El cine…. mmmmm a mi tambien me encanta el cine. Esa magia, esas emociones contenidas, y ese meterse en las historias, sintiendolas durante un rato como su fueran propias.
Ademas te comprendo perfectamente. Soy mas sensible y tengo mas sentimientos viendo una pelicula que en el mundo real. En el mundo real no lloro, me cuesta mucho, y viendo cualquier pelicula un poco tierna, se me pone ese nudo en la garganta, que intentas disimular, y que hace que las lagrimas salgan a borbotones.
Bueno…. solo decirte mas que estoy muy muy muy orgullosa de ti. Y que Te Q
2.
Patrizia | 06.07.06 @ 21.59
| Citar
| #
Jo…. que se me corto.
Que te quiero un monton. Aunque eso lo sabes tu muy bien.
Y eso es real, no es ficción.
Un besazo
3.
DVDCano | 06.07.06 @ 23.25
|
| Citar
| #
Ays, como me identifico con esto que dices. La magia, el miedo a esa magia, el nudo en la garganta, el deseo de prolongar ese placer. Sí, es eso, es eso. Eso exáctamente.
Mágico y luminoso artículo. Bienvenido, Senador. Todo un placer, de veras.
4.
Maripili | 06.07.06 @ 23.44
| Citar
| #
A mí lo que me pasa, después de ver una película, es que, a veces, llego a interiorizar tanto esa historia que cuando salgo me siento casi poseída por el espíritu de la protagonista principal (sólo me pasa si la protagonista es una mujer, claro, con protagonistas masculinos no me pasa). Bueno, me explico, porque no sé si ‘poseída’ es la palabra, pero es que me cuesta expresarlo.
Durante el rato posterior a ver una película, actúo un poco como la protagonista: me refiero en los gestos y en la manera de hablar. Durante un rato es como si fuera un poco (como) ella. No sé si es algo muy raro o que le pasa a más gente. Creo que esto puede deberse a mi capacidad de empatía y mimetismo con lo que veo.
5.
DVDCano | 06.07.06 @ 23.49
|
| Citar
| #
Transmutas, Maripili. De alguna forma estás prolongando la película, prolongando el placer en primera persona.