La línea 1 de metro en Valencia podía haber sido dotada de un sistema de seguridad consistente en el frenado de emergencia en el caso de que el maquinista superase la velocidad máxima permitida (sistema de Protección Automática del Tren o ATP), en lugar del sistema adoptado, que dota de balizas exclusivamente a los tramos de cambios de vías o semáforos, dejando el resto de la vía a merced del control humano del maquinista del convoy.

El sistema adoptado es 40 veces más barato que el mencionado, que habría evitado el accidente y las 41 muertes. Puto dinero.

7 millones de euros hubiera costado el sistema de seguridad en el tramo (una curva peligrosa) del siniestro. Sólo 7 millones. 170.000 euros por cada muerto.