Me moría por probarla. Era todo un acontecimiento para un adicto a la Coca-Cola Light, como yo, la aparición de una nueva bebida de esta marca, Coca-Cola Zero, que tiene un componente calórico igualmente bajo (y, además, cero en azucar), que está dirigida al público más joven (que aún no se puede sentir seducido por el término ‘light’), y que encima nos prometían tendría un nuevo sabor, algo diferente a los precedentes. El primer país de Europa donde se presentaba era en España, tras una fiesta ibicenca. A los pocos días ya estaba en el supermercado, y yo seguía sin probarla. El momento de abrir la lata y dar el primer sorbo fue único. Los primeros tragos me resultaron extraños, no sabía si tenía más o menos sabor que mi querida light, de la que habré consumido litros suficientes para llenar pantanos de esos que están bajo mínimos. Pero necesitaba algun trago más. ¿Que tal con una de dos litros?

Me acabo de terminar la botella de Coca-Cola Zero y creo que es tan ‘veneno’ como mi light. Un veneno capaz de provocarme el ‘mono’ que hace años dejó de producirme el tabaco. Ahora mismo me he quedado sin ella y voy a tener que salir a por más. Querida, no puedo vivir sin ti.

Coca-Cola Zero