No me resisto a traer aquí algo que contó Arsenio Escolar, director del gratuito 20 minutos, hace días en su blog. Es una anécdota impagable, que de ser cierta (no lo pongo en duda) demuestra lo estúpido que puede volver a un personaje la fama.

Por su interés copio íntegra la anotación titulada El negro de Almodóvar, con permiso de Arsenio.

Aunque no se ha llevado el de mejor director o el de mejor película, el premio al mejor guión en Cannes debe de tener a Pedro Almodóvar especialmente satisfecho. Tras director, Almodóvar se considera sobre todo guionista. A veces, el guionista por antonomasia.

Hace unos meses, en vísperas del estreno de Volver, en una comida con otros ilustres del cine, oí cómo se hacían bromas sobre Pedro a propósito de la autoría del guión de su nueva película.

-No sé esta vez, pero él casi siempre utiliza negros a los que no firma los guiones-, comentaba otro director y guionista.

-¡No, no es posible! ¿Y se lo toleran? -preguntó otro comensal que, como yo, no era de ese mundillo.

-¿Y qué le van a hacer? Cobrar y callar- insistió el otro. Y contó después esta anécdota- Hace unos años, el novelista X había sido contratado por Pedro para escribir juntos un guión. Un día estaban trabajando en la casa de Pedro cuando, en determinado momento, éste le dijo al novelista que tenía que salir un par de horas porque le hacían una entrevista en directo en la tele. Cuando se quedó solo, el novelista cayó en la tentación de encender el televisor y vio la entrevista. Le preguntaban en ese momento a Pedro qué andaba haciendo. Pues un guión nuevo del que apenas os puedo dar detalles, contestó. ¿Con algún colaborador?, le preguntaron. No, no, absolutamente solo, mis guiones los suelo escribir solo. El novelista apagó de inmediato la tele y se enfrascó en su trabajo, no fuera a notar Pedro al volver a casa que le había visto en la tele.

Es ‘cool’ escribir solitario, concentrado, exudando esfuerzo por los poros de la piel, sintiendo la triste soledad del escritor de fondo, y notando el agobiante acoso del folio en blanco. Ya, ya.