Recojo aquí las impresiones sobre el nuevo calendario de Google que me ha transmitido nuestro amigo marcamo, que me ha parecido un trabajo serio e interesante.
Por marcamo
El nuevo calendario de Google nace, como casi todos los proyectos de Google, con una enorme expectación por parte de todo el mundo. Los productos Google gozan de un reconocido prestigio entre los internautas, basados en su buen funcionamiento, la gratuidad total de los mismos, y en mi opinión, por lo austero de su aspecto gráfico.
El calendario Google cumple con todas estas premisas. Manteniendo un aspecto muy similar al ya conocido GMail, y bastante integrado en el mismo, se ha abierto a toda la comunidad el uso del mismo, manteniendo eso sí, la sempiterna “Beta” que acompaña a lo productos Google.Labs.

Esa “Beta” que viene a significar que no se trata de un producto totalmente finalizado, si no que se encuentra sometido a pruebas la encontramos en otros muchos productos, como GMail, el gestor de correo que a estas alturas ya ha cumplido de largo un añito sin que ello haya hecho que pierda el apellido de “Beta”.

Pues bien, una de las cosas que yo echo en falta en estos productos “en pruebas” es la posibilidad de aportar mis opiniones, quejas, sugerencias, etc. de una manera sencilla, tal vez con un formulario, de manera que se creara un feedback con los desarrolladores y, de esta manera sí que tuviera sentido el apellido “Beta” de las aplicaciones.
A pesar de todo hay que reconocer que Google Calendar sale con muy buenas condiciones, aunque no libre de, a mi juicio, muy importantes errores. Veamos algunos de ellos.
Una vez que tenemos creadas las diversas entradas en nuestro calendario-agenda, una de las cosas que esperaba que GCalendar hiciera a la perfección es buscar entre todas las entradas del mismo. ¿Acaso hay algo que Google haga mejor que buscar?, pues bien, con dolor he de decir que GCalendar no encuentra mis anotaciones. Obsérvese la siguiente anotación:

Para el lunes necesito recoger la ropa de la tintorería “La Rápida” (en concreto una preciosa camisa que llevaré el martes al cumpleaños de mi amigo Pedro, como se puede ver en la anotación de la agenda del martes)
Pues bien, si buscamos la palabra “tintorería” (obsérvese la tilde) nos encontraremos con el siguiente resultado:

“Ningún evento coincide con su búsqueda”. Terrible, lamentable. Y lo mismo sucederá con la palabra “Rápida” o con cualquier otra que tenga tilde. Y con nuestra querida eñe, vamos que no hay manera de encontrar ninguno de los cumpleaños:

De la misma manera que no responde si se hacen búsquedas parciales de palabras, por ejemplo “Reco” como parte de la palabra Recoger que veíamos en el anotación anterior.
A cambio de esto, es curiosa la integración entre los diversos productos de Google. En mi anotación “Recoger ropa de la tintorería” el lugar era “La Rápida” y junto a este nombre se indica un enlace a Google.maps que en esta ocasión sí que busca correctamente haciendo caso omiso de la tilde, aunque desgraciadamente encuentre tan sólo restaurantes en Nueva York y Boston y no la tintorería de mi barrio.
En otro orden de cosas no hay que dejar de vista el asunto de las alarmas.
Si nos decidimos a utilizar esta agenda-calendario no hay duda que tendremos que invertir mucho tiempo en apuntar cada una de las tareas, recordatorios, asuntos que deseemos, a pesar de que la introducción de los mismos sea realmente sencilla. Pues bien, si después de todo ese esfuerzo, finalmente, no revisamos la agenda para ver las cosas que tenemos pendientes el trabajo no sólo habrá sido en vano si no que además habrá sido decepcionante.
GCalendar introduce varias alertas diferentes, en concreto avisos por email, ventana POP-up y alertas por sms (no disponible para operadores españoles).
Creo que en este momento es muy interesante el distinguir entre lo que podríamos considerar una agenda y un sistema de alertas, intentaré explicarme.
Si finalmente adquirimos el hábito de consultar GCalendar diariamente, podremos ver cuales son las actividades para mañana, o para el día actual y podremos actuar adecuadamente. Pero, si por el contrario tomamos GCalendar como un sistema de alertas al estilo “Reunión a las 12:00, avísame 10 minutos antes de la hora de la reunión”, en este caso tan sólo tenemos dos opciones para que funcione, aunque no hay garantía en ninguna de las dos. La primera es que se nos envíe un email, pero esto nos obligaría a que tuviéramos que comprobar el correo con una frecuencia de ¿1 minuto?, personalmente lo considero una mala solución. La segunda es la alerta por ventana emergente (POP-up) la cual funciona extraordinariamente bien si ¡tenemos abierta la página de Google Calendar! A mí me parece excesivo el mantener una ventana permanentemente abierta con GCalendar.
Sin duda, la eficacia de GCalendar es como dietario, con una muy interesante función de resumen diario con la agenda del día que se envía al correo.

El punto fuerte de GCalendar está, sin duda en su capacidad de compartir las agendas con otras personas, incluyendo en nuestro propio calendario las anotaciones de amigos y familiares, o actuaciones de nuestros artistas favoritos, etc.
Algo realmente interesante dentro de grupos de trabajo para la organización del tiempo de los mismos, celebración de reuniones con envío de invitaciones a los mismos, también disponible en GCalendar.
Así pues, esta resulta una interesante utilidad de Google, aunque habrá que esperar el efecto que produzca la inminente aparición de Windows Calendar en Windows Vista una aplicación que vendrá “de serie”, totalmente integrada con el omnipresente Outlook, Windows Mail en el nuevo Vista, y con el ya consabido respeto a los estándares que la compañía de Redmon nos tiene acostumbrados.