El otro día tuve la ocasión de poder ver el estreno de la última película de Harry Potter, basada en el libro del mismo nombre. En primer lugar recomiendo la lectura de los libros, muy amenos, que narran las aventuras de este personaje y sus amigos en los siete años que dura la educación en el colegio especial de magia Hogwarts.

A lo largo de los cursos del colegio, que corresponden con cada uno de los volúmenes, y de las películas, los personajes van cambiando y madurando, desde la niñez a la adolescencia, reflejándose esto tanto en la forma narrativa usada (que pasa desde un tono muy infantil en el primer tomo, a una cada vez más oscura, compleja y violenta), como en el tipo de aventuras que viven.

La película se corresponde con el tomo 4º, penúltimo publicado en castellano. Como no quiero hacer un spoiler, no voy a hablar del argumento, solo de la película en si misma, para no reventar la historia a aquellos que no hayan leido el libro ;-)

Podríamos definir al ritmo de la trama como frenético, apresurado, algo parecido a la primera película del señor de los Anillos, aunque no tan extensa, por lo que se hace bastante menos pesada, aunque es posible que alguien que no se haya leido los libros pueda ver problemas de coherencia en algunos momentos. Aún así, es tremendamente divertida y emocionante, con escenas de tensión muy bien llevadas.

La ambientación, como en las anteriores películas, es excepcional. Ayuda mucho el que los libros esten escritos de forma bastante descriptiva, dando muchas pistas a los infografistas y decoradores, pero la verdad es que se salen. Tanto los entornos del castillo, como la caracterización de los personajes, los diferentes seres que pueblan este mundo fantástico, la representación visual de los hechizos y magias, todo está cuidadísimo, sin caer en el pastelismo inherente a la fantasía peliculera. De hecho, en cada nueva entrega de la saga se superan. Incluso diría que según va avanzando la infografía, el castillo de Hogwarts se va haciendo mas grande y majestuoso. La fotografía también es buena, con un caracter marcadamente épico.

Los personajes, ya en plena adolescencia, son un fiel reflejo de esta edad, con numerosos conflictos personales, una cierta tensión “sexual” no resuelta, cada vez más extremistas y con personalidades mas definidas. Destaca sobre todo la protagonista femenina, Hermión Granger, interpretada por Emma Watson. Esta chica tiene futuro, con una gran capacidad para atraer la atención de la cámara, que hace quedar a sus compañeros de reparto como aficionados amateur.

Respecto a la banda sonora, muy buena, como en las anteriores. También la iconografía y créditos son buenos ,aunque han perdido un poco respecto a la anterior entrega, donde los títulos de créditos aparecían de forma magistral sobre el plano de los merodeadores.

En resumen, una buena película de ficción, entretenida, y en la línea de lo que podemos esperar de esta rentable franquicia.

Le damos un … 8/10. Enhorabuena a los premiados.