Acabo de comprar un carrito para los mellizos que vamos a tener mi mujer y yo. No es un carrito cualquiera…es un super-super-supercarrito “Janet Supertwin” edición limitada con la tapicería en dos tonalidades de azul muy bien combinadas, asientos reclinables (que dejan los del Renault Twingo a la altura del betún) intercambiables por unos portabebés que parecen naves de StarWars. El diseño es alucinante, incluso he sido capaz de montarlo sin mirar las instrucciones. Solo me falta encontrar el mando de la radio porque seguro que tiene una, o en su defecto, acoplarle un MP3.

Ya lo he probado, y como corre….. soy el rey del derrape en el descansillo de mi piso, incluso gira con una mano, que ya me estoy imaginando la cara de velocidad de los bebitos (teniendo en cuenta que como todavía no han nacido no se como es su cara).

Tiene incluso capotas de plástico para la lluvia, alerones delanteros y traseros, amortiguación a las ocho ruedas (porque un carro como este no se puede conformar con cuatro), maletero generoso y freno de pie (es que con la mano no llegas).

Ahora solo espero que el seguro no sea demasiado caro, que ya se sabe que al principio es recomendable el “a todo riesgo”.