El 13 de noviembre de 2002 el petrolero Prestige, cargado con 77.000 toneladas de fuel, naufragó frente a las costas gallegas. La gestión de la crisis fue pésima, la información en medios públicos manipulada desde el poder. Pero el pueblo se volcó en la labor voluntaria de hacer desaparecer el chapapote de la costa gallega, con medios rudimentarios y sin caer en el desánimo. Una vez más el pueblo demuestra que está por encima de sus gobernantes.

Fue hace tres años, y ahora, como entonces, desde aquí decimos: Nunca mais.

ELPAÍS.es publica en exclusiva un vídeo del hundimiento, aportado por la Abogacía del Estado al sumario judicial. Es una cinta grabada a las tres horas de la avería, que ofrecen en versión extendida y reducida (de un minuto).

Prestige