El ex director de la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA), Michael Brown, parecía más preocupado de asuntos personales y en su imagen que por coordinar los esfuerzos de respuesta en las zonas afectadas por el huracán Katrina.

Las revelaciones, contenidas en correos electrónicos difundidos por el periódico USA Today, han reavivado las fuertes críticas contra Brown, quien renunció al cargo el mes pasado por la respuesta de FEMA hacia las víctimas del huracán, en especial en Nueva Orleans. Son mensajes serios y también ridículos. Quizá los escribiera para liberar tensión, o porque es un tipo super ocurrente, pero al tiempo había miles de personas atrapadas, pasando hambre y angustia.

A su asesora de prensa, le preguntaba:

¿Debo llevar corbata, o ir más informal?

La asesora le sugería cómo debía de vestir:

Incluso el presidente se arremanga. En estas crisis, cuando apareces en televisión deben tener aspecto de estar trabajando mucho.

En una audiencia por separado, Marty Bahamonde, el único empleado de FEMA en Nueva Orleans cuando Katrina tocó tierra, recordó la respuesta de Brown al correo electrónico que le envió el 31 de agosto pasado:

Señor, se que usted conoce que la situación (en Nueva Orleans) es crítica… muchos morirán

La respuesta de Brown estuvo lejos de reflejar la urgencia del comunicado de su subalterno:

Gracias por la actualización. Algo en especial que necesite hacer pellizcar

En otro correo fechado el 29 de agosto, Cindy Taylor, sub directora de Comunicaciones de FEMA, felicitó a Brown por su apariencia durante una entrevista con la televisora NBC, a lo que éste respondió:

La (ropa la) compre en Nordsstroms… ¿Estás orgullosa de mi?, ¿Puedo renunciar ahora?, ¿Me puedo ir a casa?

Un día después, Brown escribió a su asistente, Tillie James, esto:

¿Sábes de alguien que cuide perros?

En un mensaje, enviado el pasado 2 de septiembre a Betty Guhman, una familiar, en el que discutía sus planes para dejar la agencia, Brown escribió:

se suponía que el último huracán sería para el Labor Day (Día del Trabajo). Ahora estoy atrapado, rescátenme por favor

Pero él no estaba esperando en un tejado a que lo evacuaran, era una broma macabra de este personaje siniestro. El gran incompetente.

Brown presentó su dimisión antes de que finalizara la crisis, pero sigue cobrando del Gobierno. Sus jefes creen que es importante que continúe en nómina para que pueda aportar sus ‘conocimientos’ en la investigación. Su salario anual es de 148.000 dólares.