Le toca ahora a West Side Story. La misma agencia que hacía esa delirante versión de “Shine” (”El resplandor”), reconvertida en comedia familiar, se dedica ahora en transformar el alegre musical de Leonard Bernstein, con letras de Stephen Sondheim. En España llamaron a esta película “Amor sin barreras”, pero el tiempo restituyó con justicia el nombre original, procedente del espectáculo teatral estrenado en Broadway en 1957.

Este musical fue una revolución en ese mundo, quizá la segunda revolución. La primera había venido con “Oklahoma”, un musical que no soportó el pasó del tiempo, y que no comenzaba la acción con un gran número musical espectacular, con todos los miembros de la compañía en escena, una demostración de poderío en definitiva, sino que en su lugar daba comienzo con un número melódico (”Oh, what a beautiful morning!”), que cantaba un solo personaje, viniendo de fuera de escena, en un decorado que mostraba el amanecer plácido en los exteriores de una casa de madera. La segunda revolución vino con “West Side Story”, la lucha entre bandas en una ciudad, con un romance a lo Romeo y Julieta, y en la que se muestra una muerte, por primera vez en un espectáculo de comedia musical. Luego vendrían las siguientes grandes revoluciones en el mundo del musical, quizá con A chorus line, Hair y Jesucristo Superstar.

Pero viendo el trailer del siguiente vídeo, de veras que la historia de “West Side Story” parece un “thriller” terrorífico.