Ha destapado Javi Moya en su …hmm… la caja de Pandora de los plagios, en este caso del mundo de la música POP (ya, ya sé que no es post office protocol, es la dictadura de los acrónimos en este blog). La nota es fantástica, y podría ser toda una categoría de un blog. Algunos de los temas comparados sorprenden por su gran similitud y, como no, está en la lista el inefable Luixy Toledo, cuya atribución de su tema Exorcismo se pone en duda como anterior al Thriller de Michael Jackson, pero puedo asegurar que ha demostrado como registró su tema años antes que el decolorido genio americano.

Al hilo de la nota que menciono me surgen ciertas reflexiones sobre el plagio. Y me ha recordado el caso de la periodista Ana Rosa Quintana, que tuvo la mala suerte de que su ‘negro’, el también periodista David Rojo, que fuera responsable durante mucho tiempo de Periodista Digital, copió con escrupulosa literalidad fragmentos enteros de la novela que debía llevar la firma de la que es su ex cuñada. Supongo que esta periodista se comprometió a escribir una novela pensando en que podría vender unas cuantas decenas de miles de ejemplares aprovechando su popularidad, y o no se consideró dotada o no tenía tiempo o ganas, y se procuró un ‘negro’ de la familia, o sea de confianza, que a su vez o también carecía de las dotes necesarias, o pretendía poner en evidencia a quien le contrató, o simplemente no creyó necesario tal esfuerzo y se decantó por la opción de plagiar a una escritora americana, nada menos que a una de las más afamadas autoras de libros románticos del mundo, lo que da idea de su absoluta falta de prudencia. Curioso que las ventas del libro en cuestión se multiplicaron una vez saltó a la luz el escándalo.

Pero el caso de esta periodista no es más que una anécdota. Dicen que Alejandro Dumas contaba con una treintena de ‘colaboradores’. Stendhal fue acusado de plagiar otras obras en sus comienzos. Tom Clancy dijo en una ocasión ante la pregunta de cuál era el tema del nuevo libro que iba a
presentar días después: “todavía no lo sé”. Stephen King no podría haber escrito el solo toda su producción literaria, no ha vivido las horas suficientes, con sus minutos. Pero el fenómeno del ‘negro’, que tiene un factor denigrante para quien realiza esa labor, que comienza con la propia denominación elegida, es mucho más tolerado que cuando se evidencia una copia descarada de otra obra original, que es lo que muestra Javi Moya es el artículo mencionado.

Recojo aquí un ejemplo de los que se muestran en Canciones que suenan parecidas, y en su segunda parte. Es por elegir alguno, que todos tienen su miga:



Mecano
Aire

Skin
Faithfulness

Y tres casos de mi cosecha, con los que quiero contribuir a esta ‘caza’ del presunto plagiador. El primero se trata del tema principal de dos películas, en primer lugar el original, de la película The Adventures of Robin Hood, compuesto por Erich Wolfgang Korngold, y al lado el Superman de John Williams. La inspiración es clara, y separan ambas piezas como cuarenta años. Williams se ha plagiado a si mismo de forma compulsiva, como también lo hace habitualmente mi adorado Hans Zimmer, que es el caso que propongo como segundo ejemplo, en primer lugar el tema principal de la BSO de La Roca, y a su lado el de Gladiator, a mi me parecen más que parecidos. Y el tercero es un ejemplo de música POP (y dale), el ex-beatle George Harrison, y su My Sweet Lord, con un clarísimo parecido en todo el tema con He’s So Fine, de The Chiffons. Pongo los temas completos porque en los tres casos la coincidencia es en el tema completo. Espero que os guste, aquí puede empezar una bonita ‘batalla’ amistosa para ver quien ‘caza’ presuntos plagios. ¿Alguien más se apunta?.



Erich Wolfgang Korngold
Robin Hood

John Williams
Superman


Hans Zimmer
La Roca

Hans Zimmer
Gladiator


The Chiffons
He’s So Fine

George Harrison
My Sweet Lord