Tom WolfeLa edición de bolsillo en EEUU de “Yo soy Charlotte Simmons”, de Tom Wolfe (Richmond -Virginia-, 1931), no lleva en su portada el nombre de la novela, apareciendo solamente un gran rótulo con el nombre del vanidoso novelista.

La editorial lo explica de esta forma:

“Utilizamos el nombre de Tom Wolfe como marca, en vez del título del libro. Wolfe es un símbolo por sí mismo”.

Hace tiempo que me doy cuenta como muchas novelas llevan el nombre del autor con un protagonismo tipográfico exageradamente superior al del nombre de la propia obra, algo directamente proporcional al peso mediático del mismo. Pero prescindir del propio nombre de la novela, como en este caso, me parece un desprecio a la creación de ese autor, y una seria desconsideración hacia libreros, bibliotecarios y lectores, que en definitiva son los destinatarios de cualquier creación artística (o del tipo que sea). Pero claro, el señorito Wolfe parece atrapado, en este caso, en su propia hoguera de las vanidades.

[ Vía ¡Al abordaje! ]