Mientras escribía la nota anterior me entero del horror acechante en Europa una vez más, de las bombas en seis estaciones del metro de Londres y en dos autobuses. La espeluznante cuenta va ya por veinte muertos (y que pare lo antes posible, por favor) y un centenar de heridos. La ciudad está colapsada. Es un horror. Un horror el día después de la alegre celebración de ayer en Trafalgar Square, cuando se supo que Londres será la sede olímpica del 2012. Esa céntrica plaza era otrora triste, conspicua y estirada (como el inglés típico, quizá), pero últimamente es lugar de reunión alegre y fiestera. Ayer mismo lo fue, y hoy volverá a su atávica tristeza, con más razón que nunca.

Edito para poner el enlace a este blog, donde están contando ciudadanos lo que está pasando:

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Horror en el metro de Londres

Horror en el metro de Londres

— Vía flickr.